Sinopsis

El pueblo huichol considera que es responsable de mantener encendidas las velas de la vida y conservar en equilibrio las fuerzas de la naturaleza. Miles de años de tradición han permitido a los huicholes vivir de una agricultura autosuficiente basada en el respeto a la naturaleza.

 

Sin embargo, la constante invasión de su territorio, así como la tala indiscriminada de los bosques, está deteriorando su relación tradicional con el medio ambiente, obligándolos a emigrar para buscar empleo como jornaleros temporales.

 

En el estado de Nayarit, México, los huicholes, al igual que otros grupos indígenas como los tepehuanos, mexicaneros y coras, trabajan en los campos de tabaco donde se utilizan grandes cantidades de agroquímicos diseñados para matar todo tipo de plagas. Al vivir y trabajar en estos campos durante largas temporadas, los jornaleros, los ejidatarios y sus familias, se exponen al contacto cotidiano con plaguicidas extremadamente tóxicos.

Nota:El Proyecto Huicholes y Plaguicidas es de libre distribución