En 2011 a 11 años de la explosión en la fábrica de Plaguicidas Tekchem en Salamanca, Guanajuato y apesar de que
cerrara sus puertas en el 2007 en Salamanca, Guanajuato continúa la impunidad de la empresa, solapada por las autoridades estatales y federales ya que los
pasivos ambientales no se han retirado del lugar que ocupó la planta,
siguen a la intemperie, y los vecinos de la zona siguen quejándose de los
olores y la contaminación. Estos pasivos siguen contaminando la zona y afectando la salud de la población de Salamanca.
Por otro lado, indigna que los gobiernos estatal y federal hayan indemnizado a los trabajadores de esta empresa, cuando salieron las instalaciones de la ciudad por la presión de los habitantes después de la grave explosión del 2000. La asociación civil, Dedicación al Medio Ambiente y Mejoramiento Ecológico (DAME) y del Consejo Consultivo Ambiental de Salamanca,
exigieron acciones claras, serias y concretas a las secuelas en la salud de la población y en el medio ambiente.
Se afirma que la empresa cambió de ubicación, pero no hay datos que lo confirmen, aunque su
página web sigue vigente y en ella se anuncia como una empresa que;
"busca ser reconocida internacionalmente por la calidad de sus productos", y además desea
"cimentar un mejor futuro para los inversionistas…"
De sus víctimas, ni hablar, ellos no cuentan.